domingo, 1 de junio de 2008

Gracias Leandrito por recibirnos en tu casa.
La pasamos bárbaro!!!
Espero que no hayamos causado muchos inconvenientes ( mas que una silla rota que ví por ahí y alguna cañería tapada por los vómitos).
Fue muy lindo verlos y revivir momentos escondidos en la memoria.
Lo que me sorprendió fue ver que a pesar de que habían pasado 30 años parecía como si nos hubiésemos seguido viendo siempre, un grupo de amigos.
A pesar de todas sus falencias, el Alem, nos hizo hombres de bien!!!
Que fuertes son los vínculos de nuestra infancia, que a pesar de los años y las distancias, duran para toda la vida.
Gracias a todos, por tan linda noche.